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Valencia, 1982.

Director Creativo en la agencia de publicidad Círculo Rojo.

Humorista gráfico en la revista satírica El Jueves, habiendo participado en otros medios como la revista Muy Interesante, o medios digitales como Voz Populi, Levante-EMV, Las Provincias o Sensacine.

Integrante del grupo cómico Cinemascupe.

Tengo un curso online de humor gráfico en Domestika que puedes hacer cuando quieras.

Todo empezó en Un respeto a las canas.

Ah, y una vez fui celador en un hospital. Clasificaba historiales médicos en el almacén. Uno de esos días descubrí que los historiales médicos clasificados como “Exitus” no estaban retirados porque el tratamiento había sido un “éxito”. Menudo chasco me llevé. Ahora todo está informatizado y el trabajo que hacía llevando arriba y abajo un carrito lleno de carpetas ya es historia. Supongo que se podría decir que ese trabajo ya es todo un “Exitus”. Llevaba bata blanca y un día una señora me preguntó si yo era el nuevo médico. Tuve la tentación de decirle que sí. Habría sido mi primera negligencia médica, nada más empezar. Otro día se coló un yonqui cuando estábamos a punto de cerrar. Buscaba medicinas. Yo llevaba tres días en el centro y mis compañeras me incitaron a subir solo a buscarlo por los pisos de arriba. No quería morir. Intenté escabullirme de mi no-responsabilidad con cháchara hasta que el yonqui escapó por sus propios pies. Puede que con un buen botín. Otro día, estando yo en el mostrador de atención al paciente, vino una señora preguntando dónde se entregaban las pruebas de “copro”. Se refería a las analíticas de caca, que la traía en un botecito. Lo puso sobre el mostrador, delante de mi cara. Ese momento y el día que tuve que sacar el cadáver descompuesto de un gato de los cipreses de mi jardín, con la ayuda de unas tijeras de podar, son los dos recuerdos más nauseabundos y traumáticos de mi existencia. Recuerdo que una compañera me contó que una vez, un señor depositó sobre el mostrador su tarrito de orina con tanta fuerza que reventó y mojó a varios funcionarios. Lo mejor de todo fue descubrir cómo uno de los auxiliares administrativos había instalado el “Quake” en uno de los ordenadores para tramitar las tarjetas sanitarias. Fue una buena manera de pasar las horas “Exitus”.

Adiós.


Entrevistas:

– Nonada
Selfiematón de Culturplaza
– La Ventana, Cadena Ser. Portada Infanta y Urdangarin.
 La Ventana, Cadena Ser. Portada atentado Barcelona.


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